A pedido de una amiga mía, este post. Es un desafío personal en cierta forma. Aquí va, un relato de ficción que bien podría ser real en una dimensión paralela.
Por supuesto, una escena como sacada de una película. Corriendo por una calle transitadísima con un café starbucks en la mano, y una ruma de papeles con croquis en la otra, mal sujetados por una carpeta de colores brillantes. Un choque, papeles volando y un transeúnte empapado de café. Miles de disculpas, rápido recogido de papeles, cien disculpas más mientras corro de nuevo. Llego tarde al trabajo, un proyecto decisivo empapado de café y revuelto en la carpeta mal cerrada. Llueve, y me empapo también. Un edificio vidriado, corporativo, donde miles de oficinas comparten pisos. Subo al ascensor, me peino en el espejo, repito en la mente qué tengo que decir; miro el reloj, espero llegar a tiempo, el ascensor anda muy lento para mi gusto. Entro en el hall de la oficina; la secretaria me sonríe y me dice que estoy justo a tiempo, que pase de in mediato que el jefe ha tenido una mañana agitada; los clientes han llamado sin cesar, quieren una idea definitiva.
Me armo de valor, y cruzo el umbral de la puerta vidriada; la alfombra blanca y mullida me recibe, el jefe habla por teléfono y me hace señas de que me siente en el diván. Me saco el abrigo y la bufanda; están mojados, debería haberlos dejado en guardería con la secretaria. Tarareo una cancioncilla en la mente, reviso mis papeles... Dios Santo... he dejado las dos hojas de croquis más importantes en la acera. Nada que hacer; comienzo a transpirar y a temblar. Podría rehacerlos, pero sería poco profesional, lo único que tengo a mano es un lápiz bic y la boleta del café. Maldigo por lo bajo; tres días sin dormir, y he aquí las consecuencias, andar corriendo por culpa de pasar a comprar un express triple con crema de vainilla y lluvia de chocolate, todo para que cayera sobre ése pobre hombre que miraba una vitrina. Me distraigo, pienso en qué sería del individuo; tal vez le ha ido peor que a mí, tal vez está ahora de vuelta en su casa cambiándose de ropa y perdiendo un vuelo o un viaje en tren, o peor. Estoy nerviosa, por eso pienso tonterias, me digo, calma, me digo, pero la cara de mi jefe con sus anteojos de formas modernas y simples, y su traje negro casual con camisa mao blanca me intimidan.
Tocan la puerta con suavidad; la secretaria me llama, pregunto a mi jefe con la mirada y asiente, aún hablando por teléfono con cara de fin del mundo. Puedo correr, pienso, la puerta está abierta, puedo correr y hacerme la loca, no volver más. Otra vez tonterías. Una figura alta envuelta en una chaqueta de cuero café muy indie, unos zapatos de vestir cafés también, jeans deslavados, una bufanda de tonos tierra y una cara perfecta como esculpida en piedra me sonríe parada en el hall. Es el hombre al que empapé con café, ¿vendrá a tapizarme de juramentos? Lo último que me faltaba, pienso mientras trato de articular una sonrisa a modo de saludo.
- - Dejaste esto cuando nos encontramos hace poco rato- me dice sonriendo, su sonrisa ligeramente torcida, los ojos verdes tiernos y también sonrientes tras largas pestañas castañas.
- - Gracias- le digo, y me sonrojo de vergüenza; se pasa la mano por el pelo desordenado y un poco largo, pero no demasiado.
- - Entre- me dice el jefe desde la puerta; miro al hombre del café, quien levanta las cejas pobladas y sonríe seductor.
Le paso al jefe mis croquis; los explico, los mira, y pone cara de relajo. Me felicita, y me asigna como cabeza de proyecto, prometo no defraudarlo - siempre y cuando, me digo, no vuelva a tropezar con alguien y pierda tiempo y hojas- me despacha y me da el día libre...
Continuará...






Ahí estamos pegados a tu relato. Atentos a qué vendrá, ahora que el proyecto ha contado con la anuencia del jefe. Un abrazo, encantoi. Argivo
Hola Luli.
qué tal?
soy el Lolo, amigo de la Lesli.
estoy en plena clase de Taller de periodismo, a big shit.
leí tu relato, me fascinó la fuerza narrativa en cuanto a descepción de escenas. la llevaí 8.
:P
seguiré en "clases" y seguiré leyendo tu blog.
hablamos.